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domingo, 28 de enero de 2018

Dolores

En este mundo todos estamos de paso. A los que nos gusta la música llevamos toda la vida viendo morir a estrellas del rock. En gran parte debido a las consecuencias de las drogas, la gente de este gremio tiende a morir relativamente joven cuando no en la cúspide de su carrera. Sin embargo, la muerte de Dolores O'Riordan me ha marcado como nadie antes lo había hecho, ya que su música me ha ido acompañando durante casi veinticinco años.

Allá por los compienzos del año 95 (quince años contaba yo por entonces), mi primo se acababa de comprar su primer reproductor de CDs (que yo miraba con envidia mientras yo andaba todavía con cassettes) y me grabó una cinta de un grupo irlandés que estaba pegando muy fuerte con la canción Zombie (¿nadie se acuerda de las remezclas chunda-chunda que se llevaban por entonces y de la que este tema fue una de sus principales víctimas?).

No fue una cinta que me entusiasmase especialmente. La escuché unas pocas veces y la arrinconé. Pero ese mismo verano de vacaciones en un camping, sonó de nuevo el tema que seguía a Zombie en el disco:


En cuanto llegué a casa, volví a darle una segunda oportunidad a la cinta. En mi época de instituto no tenía apenas amigos. Salía de casa para ir al instituto y poco más, mi tiempo libre pasó entre revistas de coches, la televisión y la música que escuchaba... y el "No Need to Argue" me acompañó hasta la saciedad, siendo de los pocos recuerdos buenos que guardo de entonces.

Antes de cansarme de este álbum, los de Limerick sacaron otro nuevo. se decía que era muy oscuro y que no estaba al nivel de los anteriores. Da igual, a mí me gusto casi lo mismo. De todas las canciones que tiene, me voy a quedar con ésta:


Pasó el tiempo sin que se supiese nada de ellos. Yo ya había acabado el instituto y me había marchado a Madrid a estudiar la carrera. Esta ciudad me ofrecía infinidad de alternativas de ocio que en mi pueblo no se presentaban si no era con la posesión de coche, cosa de la que carecía por entonces. Una de ellas fue el poder verlos en la sala La Riviera en 1999, cuando presentaron su cuarto disco:


Por entonces me hice con su primer disco, que era el que me faltaba para competar la colección. Con este disco me pasó lo mismo que con el anterior: no fue amor a primera vista, sino que se fue ganando mi cariño con el tiempo.


Años después llegó "Wake up and Smell the Coffee". No estaba mal, pero los anteriores habían puesto el listón muy alto como para no recordar dónde o qué estaba haciendo en el momento en que salió.


Entonces acabé la carrera y me puse a trabajar en diferentes países del mundo. En 2007, estando en la habitación de un hotel en el sur de Italia, sonó una voz muy reconocible en un canal de vídeos musicales, de la que no había escuchado nada nuevo desde hacía bastante tiempo.


La crítica desplellejó este álbum, pero para mí fue amor a primera vista. Si no me marcó más es porque por entonces hubo otra canción que consiguió (y consigue) ponerme la carne de gallina.

Dolores editó otro disco en solitario y los Cranberries se volvieron a juntar y editar un nuevo LP, que no llamaron mucho mi atención. Igual debería darles una segunda oportunidad, visto lo que me pasó con los dos primeros trabajos del grupo.

El 15 de enero de este año estaba sentado en una máquina del gimnasio cuando unas imágenes del vídeo de Zombie salieron en la televisión sin sonido que tienen en una pared. Entonces, los subtítulos anunciaron la muerte de Dolores O'Riordan. Al poco, salió la dueña hablando del tema y puso esta canción a sonar:


Entonces se me hizo un nudo en la garganta, ya que recordaba perfectamente dónde estaba en el verano del año 99 y qué hacía mientras escuchaba esta canción.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Shattered - The Cranberries (por razones obvias).

domingo, 5 de noviembre de 2017

Esto es nuevo

Echando la vista atrás, e incluso en el presente, la vida ha estado llena de gente armarizada, entre los que me incluyo. Desde gente que ha lleva una doble vida hasta, como era mi caso, ser un mar de dudas que retrasaban constantemente el dar el paso y admitir las cosas de una vez por todas.

El concepto de dar el paso lo tuve acompañado de la idea de que, si ya hacías algo "quedabas marcado". Es por eso que lo pensé mucho durante años antes de lanzarme a la piscina. Hoy ya lo veo como un error.

Uno de los motivos que se dan cuando alguna persona famosa sale del armario es el hecho de ser referente para esas personas que, de alguna manera, no tienen bastón en el que apoyarse. En mi caso, no me siento que deba ser un referente positivo para nadie, no siento que alguien deba hacer las cosas como las hice yo. Sin embargo, puedo ir con la cabeza bien alta de haber sido consecuente y no haber hecho daño a nadie más que a mí mismo con mis decisiones equivocadas.

Es por eso que, lo que ha pasado con Kevin Spacey me ha llamado mucho la atención. Que una persona famosa haya salido del armario con la esperanza de que, al hacer pública su homosexualidad, sirva de purga para disimular actos de una cierta gravedad como son los abusos sexuales. No recuerdo haberlo visto antes (caso Arny aparte).

Y creo que es la primera vez que me he sentido avergonzado al ver una salida de armario de alguien.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy:  Cripple and the Starfish - Antony and the Johnsons.

domingo, 18 de septiembre de 2016

El verano de las primeras veces

El calor ya se ha ido. Ya me puedo ir olvidando del pantalón corto, de dormir sólo con una sábana y de todas esas cosas que hacen que ame el verano. No me gustan estos días, contemplando los largos meses que quedan hasta que el verano vuelva de nuevo.

Sin embargo, estos últimos meses me han dejado un buen sabor de boca.

Acabé el mes de junio con unas ganas bárbaras de playa, así que me fui una semana para allí a principios de julio (viaje ya contado aquí y aquí). No fue la primera vez que hacía nudismo, pero sí la que me pude bañar en el mar desnudo, relajarme y disfrutar del aire rodeando mi cuerpo.

En el puente de agosto fui al monte. Fue la primera vez que subía una montaña de más de 3.000 m. de altitud y la primera que dormí en una tienda de campaña en mitad de la naturaleza, en completa ausencia de ruidos provenientes de la civilización.

Unos días después estuvimos celebrando el cumpleaños de una persona un grupo "de entendidos". Fue la primera vez que pude tener una tertulia con alguien sobre temas "gays" de una forma natural, relajada y distendida.

A principios de agosto vino un amigo que vive en el extranjero a pasar unos días a su casa, como todos los veranos. Este año fue el primero que vino con su nueva novia, así que no hemos hecho los planes de otras veces. Todas sus vacaciones giraron en torno a ella y yo tenía que trabajar (a diferencia de los dos últimos veranos). Una pena.

Este fin de semana son las fiestas del pueblo de al lado, donde viven gran parte de mi grupo de amigos. Algunos de ellos viven fuera, y los que están más en el pueblo nos han dado la espalda. Ha sido la primera vez que no nos han avisado para quedar a comer o cenar el fin de semana. Pero el Facebook es traidor, y se ve que planes han hecho.

Pero aun así, la valoración de mi verano es positiva. No voy a hacer mala sangre con cosas que no me aportan nada porque veo que, si se busca un poco, salen planes interesantes y experiencias enriquecedoras. Sólo hay que moverse.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: I got you- Jack Johnson.


Y esto ya se merece una pseudoalucinación exclusiva: también este verano nacieron mis dos primeras sobrinas. Cada vez que las veo, el babero me lo tengo que poner yo :-)

Pseudoalucoinación parasitaria para mis sobrinas: Lullaby - Dixie Chicks.

lunes, 26 de octubre de 2015

Dar y recibir

Hace unos días me enteré que mi vecino está bastante mal de salud. Es un hombre mayor y lo han metido en una residencia. En la casa, aparte de él, viven dos hijos: uno es drogadicto y el otro no tiene oficio ni beneficio después de salir de la cárcel. Está separado; en tiempos le pegaba a su mujer y, obviamente, ella ahora no quiere saber nada. Actualmente se ha hecho cargo una de sus dos hijas; hacía años que no le hablaban ninguna de las dos pero, según ella, las cosas vienen así y hay que apechugar con ellas.

Lo cierto es que da la sensación de que se lo ha buscado. Aparte de lo de su mujer y las dos hijas que perdió, ha ido haciendo feos por la vida a todo el mundo y se ha acabado quedando solo. Hace años ya, cayó en una depresión y no salía de casa. A los únicos que tenía a su lado era a sus dos hijos, y si no fuese por la pensión que mantiene a los tres a saber si seguirían ahí.

Luego está el caso de otro conocido. Por aquí nos conocemos unos cuantos por aficiones comunes. Hay uno de este que la han acabado echando a patadas de todos los lados porque las lía. Mantiene amistad con otra persona, ésta no sé si está ciega o qué porque parece no ver todo lo que hace. Quizás piensa que estando con él a las duras y a las maduras da más valor a la amistad.

Yo pienso que eso es una equivocación. Yo a mis amigos les intento transmitir que sean consecuentes. Si hacen algo que yo no comparto se lo hago saber y si me tengo que enfadar y, en casos extremos, alejarme, lo hago. Siempre he pensado que la soledad puede ser beneficiosa, que puede hacer recapacitar. En cambio, si tienen a alguien detrás tapando la mierda se van a sentir reforzados en sus actos.

Es por eso que nunca he tenido reparos en darle a alguien la espalda, como siempre he respetado que a mí me la den. También yo te tenido mis épocas de no tener a casi nadie, y me hicieron reflexionar. Tengo el convencimiento de que, por puro egoísmo, no soy el único que actúa así y que, en la mayoría de los casos, es positivo.

Como última reflexión, ¿cuántas amistades "previas a su caída" les quedarán a gente como Bárcenas o Roldán? ¿Tendrían amigos de verdad o sólo por interés y habrán huido porque "ya no es guay" que te vean a su lado?

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Eleanor Rigby - Beatles.

miércoles, 3 de junio de 2015

Mayoría de edad (en cada pierna)

Como has podido adivinar en el título, hoy cumplo 18 años/pierna * 2 piernas = 36 años. Es decir, ya he vivido la mitad de mi vida menor de edad y la otra mitad como adulto.

Y me ha dado por recordar cómo imaginaba mi vida allá por 1997 y no era como ha sido y está siendo. Desde luego, no pensaba estar a estas alturas desempleado y viviendo con los padres. Me veía a mí mismo casado y con hijos (jaja).

Si entonces me dicen que iba a vivir en diez lugares diferentes repartidos en seis países y tres continentes no me lo hubiese creído. Que de familia a estas alturas nada pero que, en cuanto a la homosexualidad, las cosas iban a cambiar de tal manera que las puertas se abrían a poder formar una por otros derroteros también sonaba a ciencia ficción por entonces.

Y aún me sorprendo haciendo cosas nuevas a estas alturas de la vida. Un conocido pidió voluntarios para atender una barra de una asociación LGBT de cara a recaudar fondos y allí que me planté. Tengo la misma experiencia de camarero que de asrtrofísico, pero pude sobrevivir sin liarlas muy gordas (algún chupito hubo que tirar porque lo puse mal) y no me encontré ningún conocido (cosa que en una ciudad de 200.000 vecinos es lo más habitual).

Está claro que la vida nos va llevando por donde quiere, que está bien pensar en el futuro un poco pero también hay que vivir al día. De otra forma se van pasando los años y nos podemos llevar una gran decepción.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Get lucky - Daft Punk, Pharrell Williams & Nile Rodgers.


jueves, 19 de febrero de 2015

Un poco de romanticismo

En la entrada anterior puse una canción que, desde la rebeldía plasamada en una cancion punkie, hablaba del sexo sin amor y la promiscuidad. Hoy voy poner una canción que habla del sexo con amor, mucho amor.

Normalmente las canciones muy románticas me suelen empalagar, bien sean canciones de verano o bien sean obras elaboradas bajo textos de Pablo Neruda, por ejemplo. Quizás es porque nunca he sentido esos sentimientos tan fuertes, no lo sé.

El caso es que hay una canción que se ha llegado tan lejos y ha envejecido tan mal que ha pasado de resultar dulzona a resultar extravagante. Y a mí me gustan esas cosas. Se trata del éxito de 1976 "Yo también necesito amar" de Ana y Johnny:


Ana y Johnny (que en realidad se llamaba Juan Enrique pero el nombre Enrique y Ana se quedó para otro dúo setentero) eran pareja en la vida real. Al morir Franco y desaparecer la censura compusieron canciones románticas con una cierta carga sexual. Esta canción fue toda una revolución en su momento, pero hoy en día veo que ha envejecido mal.

Como buena canción romántica, tiene el ritmo lento. Empiezan los pianos y las violinadas mientras Johnny saca un arco y una flecha que lo clava en un corazón cual Cupido en pantalones de campana. Toda una declaración de intenciones.

La letra habla de una pareja con unos roles un tanto marcados y anticuados: el hombre que lleva las riendas y la mujer inexperta y sumisa. Él canta con una voz rasgada mientras ella muestra un tono dulce... Hasta que se desata y deja a Mónica Naranjo a la altura del betún (minuto 3:30).

El dúo tuvo una carrera un tanto corta que no llegó a la siguiente década. La canción hay que ponerla en su contexto, es decir, una época de cambios. Fuera de ella ya no suena tan bien. Diez años después, el programa "A uan ba buluba balam bambu" hizo un videoclip en plan "Don Juan Tenorio y Doña Inés viajan a los años 70":


Más recientemente, el dúo Ríos de Gloria hizo una versión, pero es para salir corriendo. Ni para perversión vale.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Yo también necesito amar - Ana y 
Johnny.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Acaba el año...

... Y toca hacer la consabida reflexión de lo que ha sido y lo que se esperaba de él.

Aunque todos los años me plantee propósitos para los 12 meses venideros, suelo ser bastante realista a la hora de definir el alcance y el número de los mismos. Es por eso que me había hecho tres grandes propuestas:

- Encontrar trabajo: fracaso rotundo, aunque no será por dedicarle tiempo ni energías.

- Sacarme el niver C1 de inglés. Nunca me había preparado título alguno de idiomas, así que empecé en enero en la academia como si estuviese en otro planeta. Ocho meses después me presentaba a mi tercera convocatoria que resultó aprobada. El logro del año.

- Ir a nadar. Empecé con energías pero después de verano dejé de ir. No he renovado el abono para 2015.

Luego están las cosas que no me he propuesto y he conseguido, sobre todo en lo personal. Lo miro y lo veo todo como si fuese una nebulosa, sin un hito que cumplir, pero no tengo la sensación de haber perdido el tiempo, ni haber avanzado mal y querer volver hacia atrás.

Para el año que viene, sigue en pie el primer punto de los propósitos. Todo el mundo me dice que este año seguro que sale algo, pero eso pensaba yo hace doce meses. En lo personal y sentimental, sólo quiero no quedarme quieto lamentándome de mis miserias. No me propongo más.

Tengo más metas, pero esas sólo dependen de mí y de mifuerza de voluntad, así que veo mucho más fácil cumplirlas.

Feliz 2015.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Losing a year - Jeff Hanson.


Aunque esta canción sea de 2005, ha sido uno de mis descubrimientos del año.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Envidia

No me cuesta reconocer que soy algo envidioso. Cuando veo algo que posee otra persona, material o inmaterial, que me gusta no dudo en pensar y expresar que a mí también me gustaría tenerlo. Culo veo, culo quiero. Otra cosa sería que mi envidia la canalizase de tal manera que desee el mal del otro pero no es así. El simple hecho de que el prójimo disfrute de algo que yo no puedo no lo hace merecedor de críticas perversas.

Sin embargo, la envidia me ha servido para enmascarar otros sentimientos como la atracción física. Nunca he sido una persona especialmente agraciada estéticamente. Desde pequeño no engordaba ni crecía. Cuando llegué a la adolescencia pegue el estirón pero no vino acompañado de un aumento de peso en igual proporción. La consecuencia es que casi hasta los 30 años tuve un peso propio de enfermos de anorexia a pesar de no tener ningún problema real de salud (estuve años yendo al endocrino).

El problema ha venido de cómo me veían los demás. Aparte de las típicas bromas y burlas de quinceañeros de las que no quiero hacerme la víctima porque creo que todos las hemos pasado, tuve que soportar que muchos adultos intentaran obsesivamente hacerme engordar. En este sociedad donde casi todo el mundo tiende a tener unos kilos de más se tiene la sensación de que quien los tiene de menos es porque le da la gana cuando no es así. Si tu metabolismo es el que es, coger kilos puede ser muy difícil. De hecho, empecé a coger peso hacia los 30 años y fue sin hacer ningún cambio en mi dieta.

No sabría decir si me he sentido acomplejado o no por mi cuerpo. Lo cierto es que nunca he tenido el más mínimo problema en mostrarlo. Llegaba el verano y me plantaba el bañador o el pantalón corto como cualquiera pero siempre he tenido la sensación de que si hubiese pesado 25 kilos más hubiese  conseguido ciertas cosas que creía inalcanzables. Hoy en día ya me he dado cuenta que estaba equivocado, que pesaba más la timidez que el físico.

Todo esto viene a que muchas veces me cruzaba con algún chico que no podía dejar de mirar aunque quisiese. Como mi mente a veces puede llegar a ser muy maquiavélica, llegué a la conclusión de que no me gustaba, sino que lo que yo tenía era envidia. Envidia de no tener ese físico y esa belleza. En parte era así, pero hoy en día ya me he dado cuenta que lo que quería por entonces era pegarle un buen achuchón y me negaba a aceptarlo...

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Physical - Olivia Newton-John.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Aprendiendo a relajarme

Gran parte de lo que he vivido en relación a mi sexualidad hasta la fecha ha quedado tamizado por el miedo. Esa quizás sea la respuesta a por qué he tenido una aceptación tan tardía de mi orientación. Cuando me fijaba en alguien que veía por la calle y me resultaba atractivo me asustaba de lo que era capaz de sentir en ese momento y que no era capaz de describir. Con el tiempo lo disfracé de envidia (otro día hablaré de eso) y canalicé las señales que el cuerpo me mandaba hacia esa dirección.

No fue hasta una mala racha en lo profesional cuando empecé a pensar. Pensar en lo que tenía, en lo que estaba consiguiendo en la vida y en lo que quería obtener. Fue por entonces cuando desenmascaré los sentimientos que se escondían realmente y fui capaz de afrontar que ese chico que me cruzaba por la calle me resultaba atractivo.

Uno de mis últimos trabajos que hice antes de ir al paro tuvieron lugar en los vestuarios donde ciertos miembros de cuerpos de seguridad se duchaban y cambiaban de ropa después de ir al gimnasio. Por entonces ya tenía bastante claro lo que era pero aún no era consciente de su verdadera dimensión. Y yo andaba por allí, haciendo mi trabajo mientras unos cuantos cuerpos lozanos y de buen ver se paseaban junto a mí como Dios los trajo al mundo. Recuerdo la sensación tan incómoda y lo mal que me sentí. Me daba miedo que "se me notara algo". Miedo, otra vez miedo.

Hace año y medio me fui a hacer el Camino de Santiago. Por el camino conocí a un chico muy guapo y muy agradable. Mi cuerpo empezó a mandar señales de nuevo. La incomodidad se apoderó de mí otra vez hasta que un día me dije a mí mismo: "Relájate y disfruta de lo que tienes delante, ¿qué tienes que perder?". No pasó nada más que lo que hasta la fecha era una sensación incómoda se transformó en algo más agradable y liberador.

Luego ya vino la necesidad de conocer a alguien y llegar a algo más. Cuando me dispuse a dar los primeros pasos el miedo volvió. Miedo a un mundo desconocido para mí, miedo a no estar a la altura. Vi que iba a ser un camino más largo y duro de lo que yo pensaba. Poco a poco fui ganando en seguridad y tuve mi primera cita. El nerviosismo y angustia previa fueron tan altos que me costaba hasta comer.

Por fortuna la cita fue bien en todos los aspectos. Poco a poco me fui relajando hasta tal punto que, cuando llegué a casa, el bajón de tensión me provocó un dolor de cabeza comparable al que tuve cuando acabé la Selectividad.

Un paso más, un muro menos.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Need a man blues - Bronski Beat.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Tag: suggestões...

Voy a estrenarme en esto de los memes. Ha sido Tigretón el que se ha acordado de mí. Allá vamos con las propuestas:


1.-Mostrar el blog que te ha invitado.

 


2.-Sugerir una película, una comida preferida, una música, una serie y un libro. 

Por una vez, voy a olvidarme de frikeces. La película que voy a recomendar es "La Ola":




Es una película alemana, basada parcialmente en hechos reales que sucedieron el California en 1967. El protagonista es un profesor que intenta enseñar a sus alumnos cómo se gestan las dictaduras y lo fácil que es manipular a la gente mediante el sentimiento de pertenencia. Comienza un experimento haciendo que los alumnos sean los propios conejillos de indias, pero se le termina yendo de las manos. Muy recomendable ponerla en perspectiva con ciertas cosas que están sucediendo hoy en día.

Una comida preferida: soy muy tradicional comiendo, así que no esperéis cosas muy exóticas. De hecho, voy a recomendaros los huevos rotos con queso Cheddar que prepara un bar de un pueblo cercano al mío y que suelo visitar de vez en cuando con mis amigos.

Una música: sin duda, el álbum "Never for Ever" de Kate Bush.




Bueno, un poco extravagante sí que es, pero me encanta. Fue su tercer álbum de estudio y en el que la cantante fue tomando las riendas de la producción (Kate fue la primera mujer en conseguir un número 1 con una canción compuesta por ella misma). Con esté album introdujo los sintetizadores y la música empezó a tomar rumbos más arriesgados y oscuros. Las letras abarcan un amplio rango de temas como la amenaza nuclear (Breathing), la falta de oportunidades en la vida (Army Dreamers), la muerte (Blow Away) e incluso una canción dedicada a un instrumento musical (Violin).

Serie: estoy enganchado a "The Big Bang Theory". No creo que deba extenderme ya que, a estas alturas, todos sabréis de qué va.



Libro: por recomendar uno que me marcó, voy a mencionar uno que se llamaba "Hecho Polvo" del también alemán Wolfgang Gabel. Era una novela medio autobiográfica de cómo la heroína estaba destrozando la vida del protagonista. Lo leí con aproximadamente 12 años y de casualidad. Creo que testimonios como éste han hecho que no haya probado las drogas en mi vida y sea partidario de que a los niños se les hable abiertamente de estas cosas y no se les aísle en burbujas.




3.-Proponer otras dos sugerencias diferentes al apartado 2.

Pues... Es difícil. Voy a recomendar dos cosas que me llenan mucho: salir a pasear por el monte en compañía y arreglar cosas estropeadas. La satisfacción que da ver algo que no funcionaba y que después lo hace es grande.


4.-Invitar a 10 blogs para este tag. 

Pues... Pasapalabra (risas). Si alguien se anima...


Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Breathing - Kate Bush.



jueves, 2 de octubre de 2014

Otoño

He estado revisando lo escrito hasta ahora en este blog y, la verdad, el optimismo y la alegría brillan por su ausencia. Debería cambiar el chip ser un poco más optimista, pero me cuesta.

Aparte de otros asuntos ya explicados por aquí hay uno más que se manifiesta todos los años por estas fechas: odio el otoño. Me encanta el verano y sus temperaturas altas y llevo muy mal el frío. Por eso, cuando llegan estas fechas, los días se acortan y el termómetro a duras penas llega a los 20ºC, me doy cuenta de que el verano ha pasado y empiezo a mirar atrás.

Es ahora cuando me doy cuenta que ha pasado un año y reflexiono lo que he hecho con él. Consecuencia: el tiempo vuela y no hay vuelta atrás. El problema es que no cunde todo lo que uno desearía. Otra vez más.

Pero no voy a quedarme en casa compadeciéndome. La lista de proyectos el amplia y ya están en marcha. Una vez que acaben espero mirarlos con orgullo como otros tantos ya concluidos.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Vals de otoño - Mari Trini.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Pride y Jimmy Somerville

El otro día vi este trailer en la tele:


Desconozco si se ha estrenado en España o no. Me imagino que, por lo menos, en los cines que ponen películas que se salen un poco de lo habitual la echarán, si no lo han hecho ya.

Está basada en hechos reales. Durante la huelga de mineros británicos de 1984, el movimiento LGBT decide apoyar a los primeros, por sentir que tienen en común el estar discriminados por el Partido Conservador. Así nace el movimiento LGSM (Lesbians & Gays Support the Miners). Indagando un poco sobre dicho moviniento, he encontrado que se organizó un concierto llamado "Pits and Perverts" (Minas y pervertidos), encabezado por el grupo Bronski Beat.

El primer cantante de Bronski Beat fue Jimmy Somerville, quien en 1985 abandona el grupo y funda The Communards, bien conocidos por su versión del "Don't Leave Me This Way", cantado anteriormente por Harold Melvin & The Blue Notes y Thelma Houston. Por entonces yo era un crío pero ya empezaba a escuchar lo que sonaba por la tele, quedarme con los nombres de los grupos y a ir ahorrando la paga para comprar cintas de cassette, aunque ésta no cayó en su día.

Uno de los grandes descubrimientos que hice cuando llegué a Madrid a finales de los 90 fue la sección de discos de la FNAC de Callao, ¡menuda diferencia con la tienda de discos de mi pueblo! Por entonces, en la ya extinta emisora de radio Onda 10, empezaban a recuperar los éxitos de los 80. Esta canción volvió a mi memoria (ni siquiera me acordaba del título) y, en una de mis frecuentes visitas a dicha tienda, el disco "Communards" se vino para casa en una reedición en CD. Por ese motivo, el librillo incluía una reseña de seis páginas sobre el contexto en el que se había gestado el álbum. Entre otras cosas, contaba la abierta homosexualidad del dúo, cosa de la que me enteré en el momento en que quité el plastiquillo del disco en casa y me puse a leer.

Hasta ese momento nunca había puesto nombre y apellidos a una persona abiertamente gay. Hablaban del SIDA (las canciones se gestaron en plena psicosis, justo cuando Rock Hudson acababa de morir), miedos, homofobia y amor. Ya a finales de los 90 me parecía muy arriesgado declarase abiertamente gay, así que hacerlo a principios de los 80 me parecía poco menos que una muerte social.

Luego ya cayeron los discos "Red", "The Age Of Consent" (éste de Bronski Beat). Jimmy Somerville ha sido la primera persona abiertamente gay de la que he sido consciente de su existencia. Ahora que, por fin me he parado a pensar, miro con cariño a personas como él que, desde luego, han sido muy valientes y nos han abierto las puertas a los que hemos venido detrás.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Hard Rain - Bronski Beat.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Soledad

Siempre he sido una persona que he vivido bastante a mi bola. Cuando era pequeño me gustaba salir y estar con mis amigos pero no tenía problema ninguno en meterme en mi casa y estar jugando con mis cosas, viendo la tele o leyendo libros o tebeos.

Cuando me mudé con 11 años a donde vivo ahora me costó mucho hacer amigos y los pocos que tenía vivían fuera y no podía verlos más que un rato en los recreos de la escuela o el instituto, ya que no siempre podíamos desplazarnos hasta otras localidades. Cuando llegaba el viernes, normalmente me encerraba en casa y no salía hasta el lunes por la mañana. No lo llevaba mal del todo, no era infeliz por ello.

Con 18 años me fui a Madrid. El primer año no conocía a nadie. Iba al cine, conciertos, etc. yo solo. Tengo un recuerdo bueno de esos primeros años en Madrid. No sufría por esa supuesta soledad y tengo recuerdos bonitos de aquella etapa y del mundo nuevo que se me abrió.

Luego me fui a trabajar al extranjero. Me encantaba pasar los fines de semana visitando lugares cercanos a mis cambiantes puntos de trabajo. Había fines de semana que nos juntábamos un grupo pero muchos otros iba yo sin compañía. Prefería prescindir de ella que tener la sensación de haber dejado pasar el conocer sitios nuevos que, posiblemente, nunca vuelva a ver.

Ahora vivo en un pueblo. Tengo muchos amigos, alguno de ellos amigo de verdad. Tengo coche propio y puedo desplazarme con total autonomía a donde quiera para estar con ellos. No me falta plan para ningún fin de semana y muchas veces tengo que decir que no a según que cosas porque se me solapan. Sin embargo, la sensación de soledad y aislamiento que tengo es mayor que nunca.

Dicen que no es más feliz aquel que más tiene sino el que menos necesita. Puede que ahí esté la clave: empiezo a necesitar cosas que antes no había reparado en ellas.

Pseudoalucionación parasitaria de hoy: I am a rock - Simon & Garfunkel.

martes, 2 de septiembre de 2014

Tiempo perdido

En el post anterior comentaba que vivo en un pueblo, pero no siempre ha sido así. De hecho estuve unos años afincado en Madrid y una temporada en diferentes países. Es decir, tengo una cierta perspectiva de las cosas y amplitud de miras.

Esto hace todavía más absurdo el hecho de no haber asumido mi orientación mucho antes. La homosexualidad no es nada nuevo en mi vida, quizás lo fuese hace quince años pero no ahora. Entre otras muchas situaciones, tuve un compañero de piso que me reveló su orientación sexual justo antes de irme a vivir con él. Hubiese sido una gran oportunidad de abrirme pero el miedo me paralizaba.

Miedo, he ahí la palabra. El miedo me prohibía pensar, me prohibía actuar. Siempre había cosas más importantes en las que proyectar mis energías. No fue hasta una mala racha en lo profesional cuando paré y empecé a reflexionar lo que fue mi vida. Entonces toda esa coraza saltó por los aires.

Ahora me encuentro enfrentándome a un mundo desconocido para mí, donde el miedo se ha reinventado pero sigue ahí, mezclándose con una cierta soledad y estancamiento. No paro de pensar que si hubiese actuado en su día igual las cosas no serían tan difíciles ahora. ¿O quizás sí?

Porque la madurez que tengo ahora no la teía entonces. Porque igual a mi familia y amigos les hubiese sido más difícil encajarlo entonces que ahora. Y, sobre todo, porque me siento orgulloso de otras cosas conseguidas en las que focalizaba mi energía y no me dejaban pensar. Al fin y al cabo, nadie más que yo ha sufrido las consecuencias. Quizás mi vida hubiese sido distinta pero... ¿Mejor? Quién sabe.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Hombre de papel - Chafino.