No sé si será el invierno y el tiempo tan lluvioso que tenemos últimamente, acaso esta permanente temporalidad en la que vivo desde el punto de vista laboral y de residencia o quizás que, esto de las relaciones es una cuesta arriba que no he terminado de encumbrar, pero me encuentro en un estado de apatía o cansancio que ha hecho que me refugie y lleve una vida de ermitaño.
Ahora mismo estoy esperando la respuesta de tres posibles trabajos. Llevo dos semanas en permanente incertidumbre y esperando al menos una llamada que no llega. Que no salga nada es preocupante, que surjan tres posibles a la vez y que ninguna sea para mí es desmoralizante, porque hace preguntarme qué estoy haciendo mal y no encuentro respuesta. Porque los meses pasan, y cuanto más tiempo pase alejado del mundo laboral más difícil será retomarlo.
Hace un tiempo hablaba sobre la soledad. Hoy puedo decir que si estoy solo es porque yo quiero. Conocí a alguien, nada serio, y ahora me encuentro con que no soy capaz de encajarlo en mi vida. Me cuesta dar explicaciones en casa de adónde voy y qué hago, pero no quiero mentir. Tengo la idea de cuando encuentre trabajo y me vaya a vivir solo las cosas cambiarán pero... ¿Cuándo será eso?
Tengo a gente a la que pedir opiniones, pero cuanto más escucho más confundido me siento. Ahora se me junta afrontar una salida de armario "por la fuerza" (gajes de vivir en un sitio pequeño), aunque he de confesar que para esto sí estoy preparado y no creo que llegue la sangre al río.
Total que vivo refugiado en mi máster, mis idiomas y mi guitarra. Justo lo que hacía hace unos años y veo una de las causas de haber llegado a esta situación. Ahora mismo, la principal salida que veo es encontrar trabajo. Todo pasa por eso pero no llega y el momento actual me está comendo.
Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Fragile - Lacuna Coil.
