domingo, 29 de marzo de 2015

Otra vez Pride


Hace un tiempo os hablé de esta película inglesa. Tras un retraso considerable (se esperaba para Navidad), hace una semana o dos que por fin la estrenaron. Supongo que a estas alturas ya estaréis al tanto de ella, si no la habéis visto ya. Yo tenía bastantes ganas, a pesar de haber leído alguna opinión algo negativa (también otras positivas).

A mí me ha gustado, pero quizás entiendo que a algunos les haya decepcionado si las expectativas que tenían eran altas y me temo que cuando a algo le ponen la etiqueta "temática gay" sucede a menudo. No la veo como una película gay para gays (y aparte está recomendada para mayores de siete años, así que de carne nada). Aparte, en este tipo de cosas no suelo sentirme identificado para nada ya que las vivencias de los personajes me resultan totalmente ajenas a las mías, así que no voy con una actitud diferente al cine que con otro tipo de argumentos.

Se le acusa de tener una temática algo repetitiva. Cierto es que la reconversión industrial y minera que sufrió el Reino Unido durante la era Thatcher ha dado para unas cuantas películas (Billy Elliott o Full Monty, por ejemplo) pero también es verdad que, a partir de ahí se desgranan diferentes historias en cada una de ellas. En cualquier caso, creo que si no te gustaron esas cintas, igual mejor que no vayas a verla.

También se critica que se presentan ciertos tópicos sobre la comunidad gay. Puede ser... Pero de la misma manera que se ven tópicos sobre los mineros o los galeses. Igual no hay que rasgarse las vestiduras por ello. Además, pienso que se podría haber sustitudo a éstos por inmigrantes o cualquier otro colectivo que está peleando por una igualdad. El mensaje sería el mismo. Se ve mucho el SIDA, pero está ambientada en el año 84-85. Es inevitable, más aún por lo que comento más adelante.

Otra pega es que resulta previsible. Bueno, está basado en hechos reales. Supongo que a un inglés o a cualquiera que esté metido en el tema no es conocer el final lo que le va a fastidiar la visita al cine. Si me ha gustado es ver un poco más profundamente cómo las diferencias que puede haber entre dos colectivos (que rabia de los gays hacia los mineros también se ve) y ver la moraleja de cómo la unión hace la fuerza. Y es por eso que es una película para todos los públicos, o mejor, una película para que todos los colectivos la extrapolen y la lleven a su terreno.

Por último, la banda sonora está llena de éxitos de las pistas de baile de los 70 y 80. A mí me gustan estas canciones, pero entre ellas me voy a quedar con esta:


Mark Ashton, el protagonista de la película era amigo de Jimmy Somverville y Richard Coles, los componentes de The Communards. Murió de SIDA en 1987 con sólo 26 años y le dedicaron esta preciosidad de canción que algunas radios se negaron a reproducir. Ya comenté alguna vez que su música (y la de Bronski Beat) me han acompañado desde que era un crío. Este album (Red) me llegó ya en la universidad a través de un amigo, en tiempos que nadie tenía grabadoras de CD y las copias se hacían con cintas de cassette. A este amigo se lo regaló su padre cuando salió (1988), sin tener ni idea de la orientación sexual del dúo. Recuerdo la cara que se le quedó cuando se lo dije. Ya para entonces ya aprendí que no se podía mirar diferente a la gente por motivos como ese.

Hoy en día me puedo arrepentir de muchas cosas. Por lo menos, de haber tenido que cambiar mi forma de pensar sobre algo porque a mí me ha afectado a partir de un momento, no (a pesar de no haber salido del armario con este amigo).

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: For a friend - The Communards.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Vivir de ilusiones

En estos momentos en que parece que todo anda a la espera, que cualquier cosa anda en "stand-by" con la lucecita roja encendida como si fuese la tele, la cabeza tiene muchos momentos para pensar. Si además añadimos que de vez en cuando se mueve algo en el tema laboral tenemos el cóctel perfecto para montarse el cuento de la lechera.

Supongo que a estas alturas todo el mundo sabe de que va dicho cuento. La lechera iba a vender un cántaro al mercado y fue imaginando lo que iba a hacer con el dinero. Fantaseó tanto y se puso tan contenta que acabó rompiendo el cántaro al dar saltos de alegría, quedándose sin leche y dinero.

Cada vez que sale algun posible trabajo, no puedo evitar montarme las mismas historias e imaginarme cómo va a cambiar mi vida. Luego puede ser distinto, como lo ha sido alguna vez, pero últimamente no he tenido ocasión de comprobarlo ya que se han quedado en nada.

¿No debería hacerme ilusiones? Pues igual sí. Por lo menos el tiempo que dura la posibilidad estoy algo más optimista y en el momento que se acaba vuelvo a la rutina. La mayor diferencia con la lechera es que yo no tengo ningún cántaro de leche que romper, no pierdo gran cosa por vivir de ilusiones y me alegra el día.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Alas de algodón - Vainica Doble.

lunes, 23 de marzo de 2015

Versiones y perversiones VII

Madre mía, casi se me pasa marzo sin escribir nada, ni siquiera las versiones que traigo cada mes. Por suerte, he llegado a tiempo y ya escribiré las causas en su correspondiente entrada.

A semejanza de la entrada anterior, traigo una artista que se dedicaba principalmente a hacer versiones, así que me da bastante libertad de elegir el grupo original. Pensaba poner a Petula Clark pero, dado que a Un-angel le puse los dientes largos al hablar de ellos, traigo a The Mamas and the Papas:


Qué buen rollo hippy que da esta canción. Es una pena que de la versión de Mrs. Miller no se pueda decir lo mismo.

¿Quién era Mrs. Elva Miller? Pues una buena señora que un día se le ocurrió que igual tenía talento para cantar y, a pesar de que su amiga Mari Trini intentó por todos los medios que no entrase en el estudio de grabación, perpetró esto: 


Está considerada como una de las peores cantantes de la historia. En su día, su voz fue comparada con cucarachas correteando por la tapa del cubo de la basura, pero no deja de ser merecedora de figurar en esta sección. Otras canciones que ha versionado han sido el Moon River de la peli "Desayuno con Diamantes", donde la buena señora nos ofrece unos trozos de pastel Emmanuelle o el ya mencionado Downtown donde no se conforma con desafinar, entrar a destiempo o olvidarse de la letra sino que ya mete un instrumento musical que imita el trino de un pajarillo para darle un aire totalmente demencial al tema.

lunes, 2 de marzo de 2015

Una salida

No sé si será el invierno y el tiempo tan lluvioso que tenemos últimamente, acaso esta permanente temporalidad en la que vivo desde el punto de vista laboral y de residencia o quizás que, esto de las relaciones es una cuesta arriba que no he terminado de encumbrar, pero me encuentro en un estado de apatía o cansancio que ha hecho que me refugie y lleve una vida de ermitaño.

Ahora mismo estoy esperando la respuesta de tres posibles trabajos. Llevo dos semanas en permanente incertidumbre y esperando al menos una llamada que no llega. Que no salga nada es preocupante, que surjan tres posibles a la vez y que ninguna sea para mí es desmoralizante, porque hace preguntarme qué estoy haciendo mal y no encuentro respuesta. Porque los meses pasan, y cuanto más tiempo pase alejado del mundo laboral más difícil será retomarlo.

Hace un tiempo hablaba sobre la soledad. Hoy puedo decir que si estoy solo es porque yo quiero. Conocí a alguien, nada serio, y ahora me encuentro con que no soy capaz de encajarlo en mi vida. Me cuesta dar explicaciones en casa de adónde voy y qué hago, pero no quiero mentir. Tengo la idea de cuando encuentre trabajo y me vaya a vivir solo las cosas cambiarán pero... ¿Cuándo será eso?

Tengo a gente a la que pedir opiniones, pero cuanto más escucho más confundido me siento. Ahora se me junta afrontar una salida de armario "por la fuerza" (gajes de vivir en un sitio pequeño), aunque he de confesar que para esto sí estoy preparado y no creo que llegue la sangre al río.

Total que vivo refugiado en mi máster, mis idiomas y mi guitarra. Justo lo que hacía hace unos años y veo una de las causas de haber llegado a esta situación. Ahora mismo, la principal salida que veo es encontrar trabajo. Todo pasa por eso pero no llega y el momento actual me está comendo.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Fragile - Lacuna Coil.

jueves, 26 de febrero de 2015

Es una forma de hablar

A pesar de que ya tengo aceptada mi orientación sexual desde hace ya un cierto tiempo, todavía hay aspectos del mundo gay que sigo viendo desde fuera y me chocan. Una cosa que me llama la atención es cómo el hecho de que a alguien le atraigan las pesonas de su mismo sexo puedan afectar a gran parte de su personalidad que, en principio, no tienen que ver con esto. En concreto me refiero a la pluma.

No es mi intención criticar a quien la tenga o deje de tener. Ya he tratado con personas que la tienen y no es un aspecto que por sí sólo me agrade o desagrade. Me puedo sentir cómodo con esa persona siempre que su forma de ser sea natural. Si hay mucha artificialidad en su tono de voz ya me chirría, pero me da igual que tenga mucha pluma o vaya de megamachote, para mí es lo mismo.

Entonces ya me pregunto cómo esa gente puede adoptar esa forma de hablar. Partamos del hecho de que no es algo generalizado, hay gente que la tiene y gente que no.

Todos tenemos un acento. Yo mismo tengo un hablar de pueblo, pueblo. Es cierto que el lugar en el que naces y la gente con la que te juntas y te rodeas te marca tu acento. Eso es normal, pero la pluma no es un acento de un lugar determinado tampoco. Entonces me hago esta pregunta: ¿esas personas se han movido en un círculo tan cerrado que les ha hecho adoptar esa forma de hablar? Así a bote pronto, suena muy fuerte y no lo acabo de ver. ¿Se sienten más cómodos hablando así tal vez? Vuelvo al principio: ¿tu orientación sexual puede marcar tanto tu personalidad en otros muchos aspectos?

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: You spin me round (like a record) - Dead or Alive.

 

domingo, 22 de febrero de 2015

Sí... Pero no

Tengo un grupo de amigos que nos juntamos desde hace unos años los sábados a la noche. Antes nos juntábamos todas las semanas pero desde hace un tiempo la gente se ha ido emparejando y ya no lo hacemos con tanta frecuencia. Hasta este punto es todo normal y, entiendo que todos nos tenemos que adaptar a estas circunstancias y tener recursos para ello. Yo tengo la fuerza para hacer cosas por mi cuenta o bien echarse la manta a la cabeza y buscar planes nuevos.
 
Sin embargo hay una cosa que me cabrea bastante y es que la gente cuando se acerca el fin de semana proponga quedar y luego se eche atrás a última hora con excusas absurdas. Anteayer, sin ir más lejos, una persona propuso quedar y ayer se echó para atrás, yéndose por los cerros de Úbeda y encima intentando dar la vuelta a la tortilla para que pareciese que la culpa era de los demás por no poner interés.
 
Al final nos vimos a última hora pero otro amigo no se enteró y se quedó sin venir. El problema es que no es la primera vez que pasa algo parecido y esta misma persona en verano se enfadó porque una vez se hizo plan y ni siquiera se le avisó. Yo también me quedé plantado esa vez, pero ya me había buscado plan alternativo en previsión de quedarme en casa muerto de asco.
 
En Navidad vino un amigo que vive lejos. Se planteó con más de una semana de margen para quedar a cenar el sábado. El día de autos no aparecimos más que tres. Al día siguiente a esta persona no se le ocurrió más que mandar un Whatsapp diciendo "A ver cuándo quedamos para cenar", a lo que yo respondí: "Ayer".
 
Estoy ya cansado de que esta misma persona líe y enrede con excusas absurdas. Estoy empezando a pensar que quiere estar con unas ciertas personas y con otras no. Yo me mantengo al margen, pero un amigo no lo hace, se cabrea y luego me viene a mí con los lamentos.
 
Ya se lo dije: la primera vez que se lo hace es culpa del que enreda. Las siguientes ya es culpa suya por dejarse enredar. Y lo peor es que va a ser fruto de mayores jaleos y yo prefiero quedarme al margen, así que me parece que a partir de ahora tendré que buscarme la vida por otro lado en mis ratos de ocio.
 
Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Under your thumb - Godley & Creme.
 

jueves, 19 de febrero de 2015

Un poco de romanticismo

En la entrada anterior puse una canción que, desde la rebeldía plasamada en una cancion punkie, hablaba del sexo sin amor y la promiscuidad. Hoy voy poner una canción que habla del sexo con amor, mucho amor.

Normalmente las canciones muy románticas me suelen empalagar, bien sean canciones de verano o bien sean obras elaboradas bajo textos de Pablo Neruda, por ejemplo. Quizás es porque nunca he sentido esos sentimientos tan fuertes, no lo sé.

El caso es que hay una canción que se ha llegado tan lejos y ha envejecido tan mal que ha pasado de resultar dulzona a resultar extravagante. Y a mí me gustan esas cosas. Se trata del éxito de 1976 "Yo también necesito amar" de Ana y Johnny:


Ana y Johnny (que en realidad se llamaba Juan Enrique pero el nombre Enrique y Ana se quedó para otro dúo setentero) eran pareja en la vida real. Al morir Franco y desaparecer la censura compusieron canciones románticas con una cierta carga sexual. Esta canción fue toda una revolución en su momento, pero hoy en día veo que ha envejecido mal.

Como buena canción romántica, tiene el ritmo lento. Empiezan los pianos y las violinadas mientras Johnny saca un arco y una flecha que lo clava en un corazón cual Cupido en pantalones de campana. Toda una declaración de intenciones.

La letra habla de una pareja con unos roles un tanto marcados y anticuados: el hombre que lleva las riendas y la mujer inexperta y sumisa. Él canta con una voz rasgada mientras ella muestra un tono dulce... Hasta que se desata y deja a Mónica Naranjo a la altura del betún (minuto 3:30).

El dúo tuvo una carrera un tanto corta que no llegó a la siguiente década. La canción hay que ponerla en su contexto, es decir, una época de cambios. Fuera de ella ya no suena tan bien. Diez años después, el programa "A uan ba buluba balam bambu" hizo un videoclip en plan "Don Juan Tenorio y Doña Inés viajan a los años 70":


Más recientemente, el dúo Ríos de Gloria hizo una versión, pero es para salir corriendo. Ni para perversión vale.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Yo también necesito amar - Ana y 
Johnny.