domingo, 29 de abril de 2018

Sin tiempo ni nada que contar

No me prodigo mucho por aquí, pero el tiempo no me sobra y cuando lo tengo no abundan las cosas que contar. Hoy estaba en esta tesitura y me he decidido a enumerar lo que no tengo que decir, porque básicamente todo sigue igual.

En el trabajo seguimos igual, que no es poco. La ventaja de haber estado mal, laboralmente hablando, es que valoras más lo que tienes aunque no sea gran cosa; sin embargo sirve para ganarse la vida sin grandes disgustos y, qué narices, en el fondo me gusta lo que hago.

Hace unas semanas estuve viendo unos pisos en venta en el bloque de al lado de mi casa y me quedé asustado del precio. Si no me puedo permitir comprar un piso en condiciones en un pueblo de mala muerte como éste, en el que la población no aumenta, me temo que me quedan dos alternativas: que mi casero no me suba en alquiler o buscar un puente bueno, bonito y barato en el que pueda alojarme en el futuro si la primera opción se desvancece.

En el terreno personal, uno de los motivos que me han robado bastante tiempo es que tuve un amago de relación que al final quedó en nada. Total, que al acabar con ello, me sumergí en un estado de asexualidad total del que todavía no he salido. Tampoco es que la actividad gay de estas tierras rurales de Dios ayude mucho a salir de ella. Por fortuna, ya está cerca el verano que, espero, ayude a romper esta rutina... Y, si no, escribiré más en el blog.

Pseudoalucionación parasitaria de hoy: Pasa el tiempo - Celtas Cortos.

domingo, 28 de enero de 2018

Dolores

En este mundo todos estamos de paso. A los que nos gusta la música llevamos toda la vida viendo morir a estrellas del rock. En gran parte debido a las consecuencias de las drogas, la gente de este gremio tiende a morir relativamente joven cuando no en la cúspide de su carrera. Sin embargo, la muerte de Dolores O'Riordan me ha marcado como nadie antes lo había hecho, ya que su música me ha ido acompañando durante casi veinticinco años.

Allá por los compienzos del año 95 (quince años contaba yo por entonces), mi primo se acababa de comprar su primer reproductor de CDs (que yo miraba con envidia mientras yo andaba todavía con cassettes) y me grabó una cinta de un grupo irlandés que estaba pegando muy fuerte con la canción Zombie (¿nadie se acuerda de las remezclas chunda-chunda que se llevaban por entonces y de la que este tema fue una de sus principales víctimas?).

No fue una cinta que me entusiasmase especialmente. La escuché unas pocas veces y la arrinconé. Pero ese mismo verano de vacaciones en un camping, sonó de nuevo el tema que seguía a Zombie en el disco:


En cuanto llegué a casa, volví a darle una segunda oportunidad a la cinta. En mi época de instituto no tenía apenas amigos. Salía de casa para ir al instituto y poco más, mi tiempo libre pasó entre revistas de coches, la televisión y la música que escuchaba... y el "No Need to Argue" me acompañó hasta la saciedad, siendo de los pocos recuerdos buenos que guardo de entonces.

Antes de cansarme de este álbum, los de Limerick sacaron otro nuevo. se decía que era muy oscuro y que no estaba al nivel de los anteriores. Da igual, a mí me gusto casi lo mismo. De todas las canciones que tiene, me voy a quedar con ésta:


Pasó el tiempo sin que se supiese nada de ellos. Yo ya había acabado el instituto y me había marchado a Madrid a estudiar la carrera. Esta ciudad me ofrecía infinidad de alternativas de ocio que en mi pueblo no se presentaban si no era con la posesión de coche, cosa de la que carecía por entonces. Una de ellas fue el poder verlos en la sala La Riviera en 1999, cuando presentaron su cuarto disco:


Por entonces me hice con su primer disco, que era el que me faltaba para competar la colección. Con este disco me pasó lo mismo que con el anterior: no fue amor a primera vista, sino que se fue ganando mi cariño con el tiempo.


Años después llegó "Wake up and Smell the Coffee". No estaba mal, pero los anteriores habían puesto el listón muy alto como para no recordar dónde o qué estaba haciendo en el momento en que salió.


Entonces acabé la carrera y me puse a trabajar en diferentes países del mundo. En 2007, estando en la habitación de un hotel en el sur de Italia, sonó una voz muy reconocible en un canal de vídeos musicales, de la que no había escuchado nada nuevo desde hacía bastante tiempo.


La crítica desplellejó este álbum, pero para mí fue amor a primera vista. Si no me marcó más es porque por entonces hubo otra canción que consiguió (y consigue) ponerme la carne de gallina.

Dolores editó otro disco en solitario y los Cranberries se volvieron a juntar y editar un nuevo LP, que no llamaron mucho mi atención. Igual debería darles una segunda oportunidad, visto lo que me pasó con los dos primeros trabajos del grupo.

El 15 de enero de este año estaba sentado en una máquina del gimnasio cuando unas imágenes del vídeo de Zombie salieron en la televisión sin sonido que tienen en una pared. Entonces, los subtítulos anunciaron la muerte de Dolores O'Riordan. Al poco, salió la dueña hablando del tema y puso esta canción a sonar:


Entonces se me hizo un nudo en la garganta, ya que recordaba perfectamente dónde estaba en el verano del año 99 y qué hacía mientras escuchaba esta canción.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Shattered - The Cranberries (por razones obvias).

domingo, 5 de noviembre de 2017

Esto es nuevo

Echando la vista atrás, e incluso en el presente, la vida ha estado llena de gente armarizada, entre los que me incluyo. Desde gente que ha lleva una doble vida hasta, como era mi caso, ser un mar de dudas que retrasaban constantemente el dar el paso y admitir las cosas de una vez por todas.

El concepto de dar el paso lo tuve acompañado de la idea de que, si ya hacías algo "quedabas marcado". Es por eso que lo pensé mucho durante años antes de lanzarme a la piscina. Hoy ya lo veo como un error.

Uno de los motivos que se dan cuando alguna persona famosa sale del armario es el hecho de ser referente para esas personas que, de alguna manera, no tienen bastón en el que apoyarse. En mi caso, no me siento que deba ser un referente positivo para nadie, no siento que alguien deba hacer las cosas como las hice yo. Sin embargo, puedo ir con la cabeza bien alta de haber sido consecuente y no haber hecho daño a nadie más que a mí mismo con mis decisiones equivocadas.

Es por eso que, lo que ha pasado con Kevin Spacey me ha llamado mucho la atención. Que una persona famosa haya salido del armario con la esperanza de que, al hacer pública su homosexualidad, sirva de purga para disimular actos de una cierta gravedad como son los abusos sexuales. No recuerdo haberlo visto antes (caso Arny aparte).

Y creo que es la primera vez que me he sentido avergonzado al ver una salida de armario de alguien.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy:  Cripple and the Starfish - Antony and the Johnsons.

martes, 12 de septiembre de 2017

Gritar...

Gritar. Esa es la palabra con la que descubrí a Ana y Johnny hace unos años ya, concretamente en unos prgramas que hizo Guillermo Summers por las bodas de oro de TVE. Desde entonces, ese final de esta balada empalagosa se quedó en mi cerebro sin volver a salir:


Y es que no sé qué tienen las voces estridentes, gritonas, falsetes y similares que me fascinan. Así que, visto que la inspiración me ha abandonado y no voy a contar algo más interesante, ahí va una selección de las voces más chirriantes que tengo ahora en mi memoria, de manera similar a las que hice de pitufadas y cantautores bajoneros.

Voy a empezar con una cantante un tanto conocida: Mónica Naranjo. He de confesar una cosa: no soporto su disco "Palabra de Mujer" y, especialmente, "Desátame". Cada vez que la ponían en la radio me entraban ganas de cometer una masacre y la crucifiqué a la pobre. Sin embargo, supo reconducir su carrera musical a base de gritos y, de alguna manera, me reconcilié un poco con ella:


Creo que esta canción salió a finales de los 90 o principios de los 2000. Por aquella época el grupo inglés Skunk Anansie sacó su ¿tercer? disco, donde su cantante también daba rienda suelta a sus cuerdas vocales:


También por aquella época, salió un álbum en directo que juntó a divas de la talla de Aretha Franklin, Shania Twain, Celine Dion, Gloria Estefan, Mariah Carey o Carole King (en el blog de Un-angel ya se habló de ello). Juntarlas a todas en un escenario fue un error: tal cantidad de ego no tiene espacio suficiente, se necesita una pista de aeropuerto por lo menos. Aun así, tuvieron la decencia de no liarse a taconazos en medio de la actuación y lo dejaron en una mera competición de gritos:


Remontándonos más de dos décadas atrás, tenemos los primeros álbumes de Queen. Sí Freddy Mercury hubiese cantado con voz un poco más aguda ya sólo habrían podido escucharle los perros:


Más recientemente, hubo una especie de revival llamado The Darkness que, sin embargo, se quedó en un "One hit wonder". A mi parecer, el cantante se parece ligeramente a Paco León:


Y es que los 70 dejaron grandes falsetes en géneros como el soul o el heavy metal:



Antes, en los 60, estuvo Janis Joplin contribuyendo a aumentar la contaminación acústica:


Nina Hagen fue una cantante nacida en Alemania Oriental. Allí cantaba versiones de la Joplin y de Tina Turner, pero había recibido formación de cantante de ópera. Cuando pasó al oeste a finales de los 70 y descubrió el Punk, mezcló todo ello y lanzó canciones como esta:


Por aquellos mismo años, Kate Bush (mi cantante favorita) daba sus primeros pasos en la música, recorriendo díscola y desbocádamente las escalas musicales:


También tuvo su revival quince años después:


Y termino con Diamanda Galás, cantante de ascendencia griega nacida en California. Se dedica a berrear cantar música Avantgarde. He sido clemente y os pongo una canción suya que, al menos, no dura quince minutos y tiene instrumentos musicales. En los comentarios de Youtube dicen que es una especie de Yoko Ono con ropa interior vibrante:


Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Screaming - Bronski Beat.

jueves, 10 de agosto de 2017

El verano sin vacaciones...

A lo tonto, estamos casi en el ecuador del verano. En menos de una semana empiezan las fiestas patronales de media España, incluido el pueblo desde el que yo escribo (y que no voy a oler porque no me atraen especialmente, a excepción de los fuegos artificiales que se ven desde mi ventana).

Este verano, por problemas presupuestarios, no he hecho un viaje vacacional como tal (aunque lo hice en primavera) pero no puedo decir que me haya aburrido especialmente. Un par de fines de semana en la playa, otros dos en la montaña, salidas y quedadas varias...

Sin embargo, veo que todos mis planes de ocio pasan por salir fuera del pueblo y a veces me pregunto si realmente he elegido bien el lugar de residencia. No tengo ningún amigo viviendo aquí, sino en pueblos cercanos, y muchos de ellos ya han emigrado en busca de oportunidades laborales que aquí no se les presentaban. Tampoco participo en los eventos y ceremonias locales, más allá de intentar realizar mis compras en el comercio local, por una cuestión de conciencia.

Dejando a un lado el coste de la vivienda, analizo la situación y veo que la respuesta es que sí. Hay un motivo: este lugar queda cerca de todo para poder desconectar de la rutina un fin de semana. Busco otros lugares con mayores alternativas en ciertas áreas y siempre hay algo que echaría en falta.

Sobre el tema ligoteo, ya no enciendo las aplicaciones porque el tema es deprimente. Nadie da la cara (¿casados tal vez?) y los que la dan ya son siempre los mismos. Aparte, uno no puede hacerse 40 km para calmar el calentón del salido de turno, que tengo vida más allá de apagar fuegos como si fuera un bombero. Es por eso que aquí me he instalado en la "casi abstinencia".

Supongo que en ciudades grandes tendría un abanico más grande en ese aspecto, pero seguro que al final necesitaría desconectar un fin de semana o puente... Al igual que otros tantos cientos de miles de vecinos que acabaríamos colapsando las carreteras o estaciones de tren... Y ahora tengo mecas gay a menos de cuatro horas en coche.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: This piece of Earth - West of Eden.

sábado, 1 de julio de 2017

En casa

Hoy, día grande del Orgullo estoy en casa escribiendo en el blog.

Ya expuse en la entrada anterior que me estaba entrando pereza para ir a Madrid y, viendo que llegaba el fin de semana y no encontraba tiempo para preparar el viaje decidí quedarme en casa. He tenido unas semanas un tanto intensas y necesitaba un poco de tranquilidad.

Otro motivo a añadir es que me ha venido una sormpresa un tanto desagradable en forma de Declaración de la Renta 2016. Resumiendo: a no ser que empiece a prostituirme para pagarla, tengo que reducir gastos. Este año no salgo de vacaciones y el ir al Orgullo suponía un gasto extra que me costaba asumir.

Toda mi aportación a esta semana de eventos fue acudir a la manifestación provinciana del 28-J el pasado miércoles. Lo cierto es que me dejó buen sabor de boca. Juntar a más de 100 personas (contadas a ojo por un servidor) en una ciudad pequeña en la que te vas encontrando a conocidos en cada esquina no es moco de pavo. Y también es de reseñar la cantidad de gente joven que se vio. Especial mención a un grupo de chicas que podrían estar todavía en el instituto acompañando a su amigo. Me pareció muy bonito, la verdad.

Ese día estuve con unos cuantos conocidos y nadie dijo abiertamente que iba a ir, así que me dio miedo encontrarme solo todo el fin de semana, no es algo que me atraiga especiamente. Así que se añadía otro motivo en contra.

Ayer viernes tarde me puse al día con la colada y la compra. Hoy he hecho limpieza general, la contabilidad del mes y he montado el cuarto de invitados que tenía pendiente he hace unas semanas. Todo muy bonito... hasta que me he dado cuenta de que llevo todo el fin de semana encerrado en casa solo y he empezado a recibir fotos por Whatsapp de gente que pensaba que no iba a ir.

Entonces me he arrepentido seriamente.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Cold and lonely - Sonique.

sábado, 24 de junio de 2017

Pereza

Va a hacer mucho calor...

Me han fallado todos los que supuestamente iban a ir...

Demasiada gente...

El programa va a ser similar a otros años, es decir, puedo ir el año que viene...

Va a ser todo fiesta y me voy a saturar...

No me gustan especialmente las actuaciones musicales...

Etcetera...

...

Que me está entrando la pereza y tengo un dilema en la cabeza enorme. No sé qué hacer, si ir al Orgullo o no.

Que me fastidia perdérmelo...

... 

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Quizás - Mari Trini.