domingo, 18 de septiembre de 2016

El verano de las primeras veces

El calor ya se ha ido. Ya me puedo ir olvidando del pantalón corto, de dormir sólo con una sábana y de todas esas cosas que hacen que ame el verano. No me gustan estos días, contemplando los largos meses que quedan hasta que el verano vuelva de nuevo.

Sin embargo, estos últimos meses me han dejado un buen sabor de boca.

Acabé el mes de junio con unas ganas bárbaras de playa, así que me fui una semana para allí a principios de julio (viaje ya contado aquí y aquí). No fue la primera vez que hacía nudismo, pero sí la que me pude bañar en el mar desnudo, relajarme y disfrutar del aire rodeando mi cuerpo.

En el puente de agosto fui al monte. Fue la primera vez que subía una montaña de más de 3.000 m. de altitud y la primera que dormí en una tienda de campaña en mitad de la naturaleza, en completa ausencia de ruidos provenientes de la civilización.

Unos días después estuvimos celebrando el cumpleaños de una persona un grupo "de entendidos". Fue la primera vez que pude tener una tertulia con alguien sobre temas "gays" de una forma natural, relajada y distendida.

A principios de agosto vino un amigo que vive en el extranjero a pasar unos días a su casa, como todos los veranos. Este año fue el primero que vino con su nueva novia, así que no hemos hecho los planes de otras veces. Todas sus vacaciones giraron en torno a ella y yo tenía que trabajar (a diferencia de los dos últimos veranos). Una pena.

Este fin de semana son las fiestas del pueblo de al lado, donde viven gran parte de mi grupo de amigos. Algunos de ellos viven fuera, y los que están más en el pueblo nos han dado la espalda. Ha sido la primera vez que no nos han avisado para quedar a comer o cenar el fin de semana. Pero el Facebook es traidor, y se ve que planes han hecho.

Pero aun así, la valoración de mi verano es positiva. No voy a hacer mala sangre con cosas que no me aportan nada porque veo que, si se busca un poco, salen planes interesantes y experiencias enriquecedoras. Sólo hay que moverse.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: I got you- Jack Johnson.


Y esto ya se merece una pseudoalucinación exclusiva: también este verano nacieron mis dos primeras sobrinas. Cada vez que las veo, el babero me lo tengo que poner yo :-)

Pseudoalucoinación parasitaria para mis sobrinas: Lullaby - Dixie Chicks.

lunes, 15 de agosto de 2016

Versiones y perversiones XX

La versión original de hay va en relación a una noticia aparecida la semana pasada: ha fallecido Dolores Vargas "La Terremoto", hermana de El Príncipe Gitano e intérprete y coautora de esta conocida canción:


Sin ser la rumba un género musical que me entusiasme especialmente, la canción no me desagrada en exceso, más bien lo contrario. En cuanto a la coreografía... Hay que reconocer que le echa ganas, pero en algunos momentos me recuerda a un Pokemon lanzando un ataque. Sin embargo, lo que más me llama la atención es que esta canción tuvo una versión en Turquía, a cargo de una cantante y actriz llamada Lale Belkis:


No he conseguido saber mucho de esta canción. Parece ser que se grabó en 1975, unos cinco años después de la original. No debió pasar desapercibida en su momento en su país, a tenor de las versiones de la misma canción que circulan por Youtube.

viernes, 22 de julio de 2016

Reflexiones vacacionales 2

Una vez pasado el trance con el mendigo del cajero y el día de playa, monté el tinglado en el camping por la noche y, al día siguiente después de desayunar y organizar un poco limpieza y comidas, me dirigí a la la playa. El camping tiene un ambiente bastante familiar, con una playa grande a dos pasos que no está excesivamente masificada, pero a mí me gusta ir a una cala más salvaje, rodeada de un pinar protegido y sin construcciones alrededor.

Como ya había comentado en la anterior entrada, en dicha playa se practica el nudismo, aunque hay gente con bañador. El ambiente en dicha playa era bastante heterogéneo: hombres, mujeres, niños, gente sola, familias, etc. Sin embargo, mi radar también saltó unas cuantas veces, aunque no esté ni de lejos tan evolucionado como el del mendigo.

La primera fue cuando llegaron dos chicos y una chica que se sentaron a mi lado. En cuanto los vi a ellos dos con la ropa conjuntada y las gafas de sol a juego, no me quedó duda que el verso suelto de los tres era ella. Luego ya, al tenerlos a mi lado y escuchar la conversación, se confirmaron mis sospechas.

La segunda es cuando vi a dos chicos practicando nudismo y bañarse muy juntos. No quiere decir nada, pero a mis amigos heteros "de mariconadas las justas" no los veo yo metidos en el agua en pelota picada y así de juntitos.

A lo largo de los días vi alguna pareja más, lo que me llevó a mis habituales comeduras de cabeza. Igual hubiera estado bien intentar conocer a alguien o quedar a través de alguna aplicación para pasar el día, pero me eché para atrás.

La principal razón es que, ahora quedo habitualmente con otra persona cerca de donde vivo. No es que se pueda decir que tenga una relación seria, pero es cierto que tenemos algo más que sexo. Hablamos de muchas cosas, pero nunca hemos hablado abiertamente de qué si estamos o no estamos con otra gente. En mi caso no ha sido así, porque no he tenido necesidad hasta que estuve en la playa varios días solo. Si por su parte no ha sido así, no tengo nada que reprocharle, no soy particularmente posesivo.

Eso me produce una inseguridad tremenda, porque no sé en qué punto las cosas pasan a ser una infidelidad o bien se sigue el principio "Don't ask, don't tell". En cualquier caso, yo prefiero ir sobre seguro pero a veces pienso que por un principio de fidelidad estúpido me estoy perdiendo cosas, más aún cuando igual hasta me vienen bien para quitarme ese carácter apocado y tímido que llevo encima.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Nothing Left to Lose - The Alan Parsons Project.

miércoles, 20 de julio de 2016

Reflexiones vacacionales 1

El verano ya está aquí, y con él los viajes vacacionales. Este año andaba yo necesitado de relax y naturaleza, así que me fui de camping al Mediterráneo una semana. Como ya conté en su día, el año pasado me inicie en el nudismo y este tenía ganas de repetir.

Pero antes de despatarrarme y despelotarme el lunes, el fin de semana anterior tuve un par de compromisos con conocidos que hicieron que durmiese la noche del sábado al domingo en una ciudad de interior cercana a la costa para pasar el domingo en una playa textil con un par de amigos del pueblo que se fueron allí a trabajar.

Esa mañana de domingo, fui a un cajero automático en el que había un mendigo durmiendo dentro, y mientras manejaba el cajero empezó a darme conversación. No es que me guste mucho contar mi vida a desconocidos, pero tampoco me gusta ser grosero, así que respondía con corrección a las preguntas sin importancia que me hacía.

Ese mendigo era bastante observador, ya que reconoció mi acento y acertó de dónde venía, así que me preguntó si estaba de turismo, a lo que le dije que sí. También se percató de que viajaba solo.

En una de estas, y sin venir a cuento, me empezó a recomendar las playas nudistas de la zona y, atención, las zonas de cruising que había detrás. El colmo de los colmos llegó cuando, después, me preguntó si me gustaban las mujeres o los hombres, momento en el cual me quedé ojiplático y deseé que me tragara la tierra.

Respondí con evasivas, pero el hombre volvía al tema insistentemente, así que zanjé la cuestión diciendo que esa pregunta era muy personal e incómoda y me marché acojonado vivo. Estoy seguro que ese hombre me captó al instante, que tenía un radar que me río yo de los de la NASA. A ver si lo siguiente iba a ser el tirarme los tejos, y la verdad que enrollarme con un mendigo no entra dentro de mis fantasías precisamente.

¿Creéis que hay gente con un radar tan desarrollado o bien fueron paranoias mías?

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Eye in the Sky - The Alan Parsons Project.

viernes, 1 de julio de 2016

El Orgullo en provincias

Todos los años, cuando llegan estas fechas, el Orgullo en Madrid acapara los titulares. No deja de ser normal, por medios, programa y asistentes. Pero este año, cambio del color de gobierno mediante, los eventos por estos confines del mundo donde yo habito se han disparado respecto del año anterior.

En realidad, lo que se ha ofertado haría sonrojar a cualquiera que esté acostumbrado al de Madrid. El de este año ha consistido en la emisión de alguna película y algún documental, dos charlas, una comida y la manifestación del día 28, pero es mucho para lo que se acostumbra aquí.

La otra cara de la moneda es que no he asistido más que a una película de todo lo que se ofertaba. Tanta apatía se debe a dos motivos: vivo a 40 km. de la capital, lo que hace que acudir a algo me suponga perder toda la tarde y que hay cosas, como la comida y la manifestación, a las que me da mucha pereza acudir solo, ya que no encontré a nadie con quien ir.

Por lo menos, la peli que fui a ver me gustó mucho. Se llamaba "80 egunean" (En 80 Días), y va de una mujer de 70 años, casada y con una hija, que vive en un pueblo pequeño y se encuentra con una antigua amiga de la infancia. Se acaban enamorando, sufre y todo eso. A priori, parece una de tantas películas de temática gay, pero lo cierto es que me gustó bastante.


Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Cuando me Acaricias - Mari Trini

jueves, 23 de junio de 2016

Partida

Los (pocos) lectores habituales de este blog habréis imaginado que no he tenido mucho tiempo de escribir estos dos meses. El trabajo, la casa y otros proyectos que tenía parados a la espera de trabajo me han tenido bastante ocupado.

Precisamente, por el trabajo (o la falta de este), llevo notando un tiempo un fenómeno que, si bien en otras latitudes ha sido más habitual durante décadas, aquí es relativamente reciente: la emigración.

Es cierto que esta zona no ha sido una de las más castigadas por el desempleo, pero la falta de expectativas hace que se exiga una movilidad mayor, que en el caso de las grandes ciudades no es tan acusado, sin embargo aquí ha hecho que gran parte de mi grupo de amigos hayan tenido que irse a trabajar a cientos de kilómetros, y que de los que quedamos aquí, yo tengo el puesto de trabajo más cercano a mi domicilio y son 25 km. es decir, nadie trabaja en la localidad de residencia. Todos fuera.
Es triste ver como tu pueblo se vacía, ver que tus amigos se van. No me preocupa el quedarme solo (el grupo ha quedado bastante reducido), ya que todo el tiempo que pasé fuera me ha hecho desarrollar recursos para tirar para adelante. Sin embargo, cuando regreso a mi localidad natal se me cae la moral al suelo.

Esa ciudad es poco más grande que mi pueblo. Casi toda mi familia vivía ahí, pero entre que mis abuelos se murieron, tíos a los que les he perdido la pista y que ninguno de los primos ya vivimos allí, ya sólo voy a visitar a una tía con la que tengo una relación muy cercana. El caso es que, con el ajetreo que llevo, llevaba bastante tiempo sin ir a verla.

Fue el que llevaba tiempo sin ir, que ese sitio lleva buenos recuerdos (quizás de los mejores) de mi infancia, junto el ver las calles medio vacías un domingo por la tarde, hizo que se me quedara mal sabor de boca. Al caer la noche, entramos a un bar a cenar un bocadillo y pusieron el "Shape of my Heart" de Sting, canción melancólica donde las haya.

Los días posteriores, cada vez que escuchaba esa canción, me entraba una sensación de tristeza y melancolía como hacía tiempo que no experimentaba.

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Shape of my Heart - Sting.

lunes, 28 de marzo de 2016

Semana Santa

No soy especialmente participativo en estas fiestas, más allá de no tener que madrugar y olvidarme del trabajo por unos días. Son unas celebraciones que me resultan un tanto ajenas; aparte, me da la sensación que hay bastante postureo y tienen un punto rancio que me producen cierto rechazo. Sin embargo, llega un punto en que se despierta el sentido del humor; este año lo ha hecho en dos ocasiones.

La primera, con esta recopilación de carteles que han hecho en la web "Atroz con Leche". Juro que hacía mucho tiempo que nada me había hecho llorar de la risa como este artículo, tanto por la recopilación como por los textos y críticas que acompañan a cada imagen. Atención al Jesucristo estornudando cofrades, recomiendo ir al baño antes de ver ese cartel.

Lo siguiente, una noticia que apareció el pasado Jueves Santo, en relación a la ranciedad de estas celebraciones. Por lo visto en Valencia el año pasado, el actor que hizo de Jesucristo resucitado hizo una representación no muy acorde con dichos valores rancios... Mejor pongo el vídeo y juzgadlo vosotros mismos:



Yo no sé si esa representación será tan escandalosa o no. Lo cierto es que, viendo lo que hay por ahí tan barroco y gore, no me parece para tanto. Eso sí, mi radar suele fallar, pero en este caso ha sacado más humo que el de la Guardia Civil de Tráfico en una Operación Salida. Vamos, que lo único que echo en falta en ese Jesucristo es que llenase la túnica de lentejuelas y se pusiese a cantar Marinero de Luces (que para algo era la Semana Santa Marinera).

Pseudoalucinación parasitaria de hoy: Rogativa del Agua - Labordeta.